¿Para qué es esta página?
Te has unido porque alguien te invitó o te agregó, ya que comparte contigo el interés por el crecimiento espiritual a través de la lectura y escucha diaria de la Palabra de Dios.
Seamos sinceros: ¿cuántas veces hemos "escuchado" los evangelios sin que los hayamos aprovechado de verdad? ¿Y si lo intentamos una vez en la vida?
Recomendamos primero leer los textos — presentados para su lectura sin afán. Luego escuchar a los sacerdotes, en una sola sentada tempranito, o a lo largo del día.